martes, 12 de septiembre de 2017

algas como combustible

introducción

Las algas son unos organismos fotosintéticos con clorofila, esenciales en la naturaleza: Se conocen unas 50.000 especies y constituyen un tercio de la biomasa de vegetales del planeta. El uso de las algas con distintos fines es muy antiguo: Los chinos ya las utilizaban en el año 2700 a.C., y culturas tan diversas como la azteca o la greco-romana recolectaban algunas especies para preparar alimentos, medicinas o cosméticos. Los expertos consideran que sus posibilidades son enormes, teniendo en cuenta que apenas se tienen conocimientos científicos sobre todas las especies. No obstante, en la actualidad se han desarrollado toda una serie de utilidades para el medio ambiente y el ser humano: Agropecuarias: Mejoran la producción vegetal como abono y fertilizante y sirven como complemento alimenticio del ganado . Alimenticias: Forman parte de la tradición gastronómica de China, Japón o Corea, especialmente la especie Porphyra, por sus propiedades nutritivas y organolépticas (olor y sabor). En la "poliacuicultura ecológica", las algas sirven de complemento dietético para peces o moluscos de granjas de cultivo .

 Farmacológicas: Muy utilizadas en la medicina tradicional oriental, actualmente se están empleando para combatir un número de afecciones y enfermedades cada vez mayor, gracias a su poder gelificante, antitumoral, antioxidante, anti-úlceras, anticolesterol, etc. Cosméticas: Los extractos de algas se emplean en todo tipo de productos para el tratamiento de uñas rotas, acné, arrugas, seborrea, e incluso para la caída del cabello, el rejuvenecimiento de la piel, la obesidad o la celulitis. Asimismo, su capacidad fotoprotectora se está utilizando para el desarrollo de cremas solares Medioambientales y energéticas: Como restauradoras de zonas contaminadas, depuradoras de efluentes o como bioindicadores para conocer el estado de un determinado medio. Asimismo, su uso como combustible, para generar biogás (metano), hidrógeno o biodiesel es otra línea fructífera de investigación .
Hidrógeno y biodiésel de algas
 La idea de utilizar algas como combustible ecológico no es nueva. En 1978, en plena crisis petrolífera se creaba en Estados Unidos el "Programa de Especies Acuáticas". En 1996, y tras 25 millones de dólares (unos 17 millones de euros) invertidos, se ponía fin al proyecto ante los escasos resultados. Sin embargo, un petróleo cada vez más caro y escaso y la creciente relevancia dada a las energías renovables han despertado de nuevo el interés por las algas.

Una hectárea de algas puede producir entre 30 y 250 veces más aceite que una hectárea de soja 
Los diseñadores estadounidenses se basan en los experimentos de científicos de la Universidad de Berkeley, que han trabajado con una especie de alga, la Chlamydomonas reinhardtii, la cual libera hidrógeno en vez de CO2 cuando no tiene suficiente oxígeno. Por lo tanto, se trataría de crear grandes contenedores para estas algas, en unas condiciones que les permitan sobrevivir pero generando un hidrógeno que luego se podría utilizar en el mismo lugar de su producción. Sus responsables estiman que, una vez optimizado el proceso, una de estas piscinas de diez metros de diámetro podría suministrar hidrógeno para el consumo semanal de una docena de coches. No obstante, la mayor parte de las investigaciones se centran en las propiedades de las algas para producir un aceite que puede ser utilizado posteriormente como biocombustible. En este caso, las ventajas son muy diversas, según sus defensores. La productividad de las algas es mucho mayor que la de otros elementos vegetales utilizados en la actualidad para producir biocombustibles. Así, dependiendo de la especie de alga y de la eficiencia del sistema, una hectárea de algas puede producir entre 30 y 250 veces más aceite que una hectárea de soja, por ejemplo.

Por otra parte, las algas no son utilizadas de manera generalizada como alimento, pudiendo crecer con agua salada o no potable y en terrenos desaprovechados para uso agrícola. Por ello, su explotación masiva no interferiría con la producción alimenticia, como ocurre con ciertos biocombustibles. Además, el biodiésel procedente de algas no es tóxico (no contiene sulfuros ni sulfatos) y es altamente biodegradable. Asimismo, los productos derivados de las algas podrían tener más aplicaciones para industrias como la plástica, la farmacéutica o la alimentaria. En otros casos, el cultivo de algas que producen más carbohidratos y menos aceite podrían utilizarse para generar etanol, un tipo de alcohol que también se utiliza como biocombustible. Los expertos incluso afirman que estos procesos podrían trasladarse a las refinerías para reproducir los productos elaborados con petróleo.





lunes, 11 de septiembre de 2017

modo de transporte del gas natural

Imagen relacionada
cuando el gas circula por los gasoductos lo hace a una presión muy elevada –entre 36 y 70 atmósferas–, y es impulsado cada centenar de kilómetros por medio de estaciones que lo comprimen y lo reenvían a la tubería. Las tuberías son de acero y tienen un diámetro de más de 1 metro

¿que combustible usar?


que combustible es mejor?

 La gasolina y el diesel son todavía los combustibles reyes de la cadena de suministro pero los combustibles alternativos están balanceando la escala más hacia lo verde.
 Una creciente cantidad de personas cree que los combustibles alternativos jugarán un rol más amplio en los coches y camiones del futuro. De acuerdo con Larry West, tal interés ha sido impulsado por tres importantes consideraciones:
 Los combustibles alternativos tienen, generalmente, menos emisiones que contribuyan al smog, la contaminación del aire y el calentamiento global.

 La mayoría de los combustibles alternativos no provienen de fuentes fósiles finitas y son sostenibles.  Los combustibles alternativos pueden ayudar a las naciones a convertirse en energéticamente independientes.
 Con esto en mente, nos enteramos que la Ley de 1992 del Departamento de Políticas Energéticas de los EEUU, consideró ocho combustibles alternativos como notables, algunos están en uso y otros son considerados de naturaleza más experimental. Sin importar la diferenciación, los combustibles en esta lista tienen el potencial de servir como alternativas totales o parciales a la gasolina y el diesel. Esta es la lista de los ocho mejores combustibles alternativos.

¿Tipos de combustibles alternativos?

 Etanol. Una alternativa basada en alcohol al fermentar y destilar cosechas, como las de maíz, cebada o trigo. Puede ser mezclado con gasolina para incrementar los niveles de octano y mejorar la calidad de las emisiones. Positivo: Los materiales son renovables. Negativo: Los subsidios al etanol tienen un impacto negativo en los precios de los alimentos y su disponibilidad.

 Gas natural. El gas natural es un combustible que quema limpio y está disponible ampliamente en muchas partes del mundo a través de instalaciones que suministran gas natural a las casas y las empresas. Positivo: Camiones y coches con motores diseñados especialmente producen menos contaminación perjudicial que la gasolina o el diesel. Negativo: La producción de gas natural crea metano, un gas de invernadero que es 21 veces peor que el CO2 para el calentamiento global

 Electricidad. La electricidad puede ser usada como un combustible alternativo para los vehículos eléctricos o de celdas de combustible. Los vehículos movidos con electricidad almacenan la energía en baterías que se recargan enchufando el vehículo en una fuente convencional de electricidad. Los vehículos de celdas de combustible se mueven con electricidad que es producida a través de una reacción electroquímica, que ocurre cuando el hidrógeno y el oxígeno se combinan. Positivo: Las celdas de combustible producen electricidad sin combustión ni contaminación. Negativo: Mucha electricidad se genera hoy de carbón o gas natural, dejando una gran huella de carbono.

 Hidrógeno. El hidrógeno puede ser mezclado con gas natural para crear un combustible alternativo para vehículos que usen ciertos tipos de motores de combustión interna. El hidrógeno también se usa en vehículos de celdas de combustible que se mueven con electricidad producido por la reacción electroquímica cuando el hidrógeno y el oxígeno se combinan en la celda. Positivo: No emisiones dañinas. Negativo: Coste.

 Propano. El propano – también conocido como gas licuado de petróleo – es un subproducto del procesamiento natural del gas natural y la refinación de petróleo. Ampliamente utilizado para cocinar y calentar, el propano es también un combustible alternativo popular para vehículos. Positivo: El propano produce menos emisiones que la gasolina y también existe una gran red de transporte, almacenamiento y distribución para este producto. Negativo: La producción de gas natural crea metano, un gas de invernadero que es 21 veces peor que el CO2 para el calentamiento global.

 Biodiesel. El biodiesel es un combustible alternativo basado en grasas vegetales o animales, aún aquellas recicladas de restaurantes que las han usado para cocinar. Los motores de vehículos pueden ser convertidos a quema de biodiesel en su forma más pura, y este también puede ser mezclado con diesel y usado en motores no modificados. Positivo: El biodiesel es seguro, biodegradable, reduce los contaminantes del aire asociados a las emisiones de vehículos, tales como micropartículas, monóxido de carbono e hidrocarburos. Negativo: limitadas infraestructuras de producción y distribución.

 Combustibles P Serie. Los combustibles P Serie son una mezcla de etanol, líquidos del gas natural y metiltetrahidrofurano, un solvente derivado de biomasa. Los combustibles P Serie son combustibles alternativos claros y de alto octanaje que puede ser usado en vehículos flexibles. Positivo: Los combustibles P Serie pueden ser usados solos o mezclados con gasolina en cualquier proporción al adicionarlo simplemente en el tanque. Negativo: Los fabricantes no están produciendo vehículos.